La historia de los pastelitos tiene inicio el 25 de mayo de 1810, año en que Argentina formó su primer gobierno Patrio.
Según se dice las mujeres de esa época llevaban canastas sobre su cabeza con estos pastelitos y gritaban “pastelitos calientes que queman los dientes” para festejar aquel acontecimiento.
Como lo relató Antonia Cassio en una nota para el diario Minuto Uno, la masa base de los pastelitos, se asemeja a la de las empanadas, la misma lleva 1 kilo de harina y 200 gr de grasa de cerdo, esta puede ser reemplazada por manteca. Se amasa, cortan en cuadrados, rellenan y fríen (2019). Suele ser una masa con mucho tenor graso, sumado a que su cocción se realiza en grasa de cerdo.
El tradicional pastelito criollo se lo estira, pincela con grasa de cerdo y se va haciendo dobleces hasta crear un hojaldre que se abre al momento de la cocción.
En cuanto a su relleno, existen diferentes versiones, aunque el relleno más criollo sea el de batata, también los podemos encontrar de membrillo, dulce de leche y hasta opciones más gourmet con membrillo y queso azul o batata con nueces.
Sea el relleno que sea, el pastelito es siempre el mismo. Dos cuadrados de masa con alto tenor graso, superpuestos, los cuales se pueden cocinar en grasa o aceite, se escurren y pincelan con almíbar o espolvorean con azúcar.
Actualmente por la alta prevalencia de enfermedades no transmisibles las/os Nutricionistas nos vemos en la obligación de buscar opciones más saludables sin dejar de lado la identidad cultural de la población.
Es por lo dicho que cada ingrediente del pastelito criollo puede ser reemplazado.
La harina blanca puede ser sustituida por harina integral que aporta carbohidratos complejos y fibra, la cual nos genera saciedad. Los mismos evitan los picos de glucemia que pueden generarse en una persona diabética al consumirla, por ejemplo. En el caso de los celiacos la harina puede ser reemplazada por premezcla, o en casos aún mejores por harina de garbanzos, así hacemos un pastelito libre de gluten y con aporte de fibra.
La grasa de cerdo tiene ácidos grasos saturados que elevan el colesterol “malo” o LDL, es por ello que aconsejo reemplazarlo por aceite y usarlo en una proporción menor. El aceite puede ser de girasol, oliva, maíz, canola o el que tengamos, siempre que este sacado de la botella y no haya sido utilizado en una fritura, de esta manera aportaremos ácidos grasos de buena calidad al organismo, los cuales aumentan el colesterol “bueno” o HDL.
En cuanto al relleno, el pastelito tradicional es de batata o membrillo, y eso no es necesario cambiarlo si no se desea ya que hoy en día en el mercado podemos encontrar versiones sin azúcar, y es una opción genial para diabéticos por ejemplo, así no elevamos excesivamente la curva de la glucemia, cabe mencionar también que los azucares consumidos en demasía se depositan en el tejido graso y aumenta los triglicéridos.
En cuanto al método de cocción, si bien hay formas de hacer una buena fritura y minimizar la absorción de aceite en el pastelito lo ideal es hacerlos al horno, y de esta forma tendremos una versión más saludable.
Receta de pastelitos saludables
200gr de harina 000
100gr de salvado
3 cdas de aceite
1 pizca de sal
1 cdita de polvo para hornear
Dulce de batata o membrillo
Agua c/n
Preparación:
Colocar la harina y el salvado en un bol junto con el aceite y mezclar todo hasta formar una arena
Luego incorporar la sal y el polvo para hornear. Agregar poco a poco el agua hasta formar una masa
Dejar descansar en la heladera por 30 minutos
Trascurrido el tiempo estirar la masa y cortarla en cuadrados, rellenarlos y hornearlos a horno fuerte por 10 minutos para evitar que la masa quede muy dura.
Lic. Juliana Raimann










